Hay momentos en que perdemos al niño que fuimos, y dejamos de utilizar la imaginación y nos volvemos torpes, pues dejamos escapar momentos que al final son los que más valen...
miércoles, 28 de julio de 2010
Hay momentos en que perdemos al niño que fuimos, y dejamos de utilizar la imaginación y nos volvemos torpes, pues dejamos escapar momentos que al final son los que más valen...
martes, 27 de julio de 2010
Hubo un tiempo , un maldito tiempo en que todo era diferente. Donde si me buscaba podía encontrarme, me reconocía, era transparente. Ahora estoy llena de mentiras y de gente falsa, que te endulzan con sus lenguas y te hacen comer palabras, de esas que son sólo por un rato. Y mañana es otro día, no me acuerdo de nuestro trato. Juraste al mismo cielo no sentirte así otra vez. Querida hija mía welcome to hell. Ese inferno interno que carga con tu cruz sin compañía a tu alrededor. ¿Que tan sólo no lo ven?. Tan invisible soy en sus vidas, nadie lo oye?, nadie me mira a los ojos?, no te das vuelta y te detienes?. Viven de sus pulcras vidas hechas y deshechas, moldeadas al egocentrismo del mas fuerte. Porque si eres del mundo de los débiles te enfrentas al pisoteo más bruscamente. Te aplastan sus sucios dedos y te gobierna ese dolor. Aquel dolor que nadie siente como tú.
Cargas con tu culpa y pesa, te desprecias, sientes un nudo tan profundo, te ahoga, te quita el aliento, no respiras y expulsas el aire más rápido. El corazón se detiene y no fluye la sangre. Se estanca en tu cabeza y sube un calor raro...
Extraña yo? puede ser, no sé cuál es tu definición de normal... Siempre me he sentido diferente. Siempre me sentí más atrás, siempre quise jugar más.! Siempre me vestí diferente. Siempre sentí diferente. Siempre me enamoraba de quienes de mi no se enamoran. Enamoré a personas de las cuales nunca me enamoraré. Me ilusioné, me baje de la nube y lloré. Me subí a una nueva nube y le hice un hoyo y me lanzé a la tierra. Arranco de todo y todos. Mi soledad es mi peor enemiga, pero es con quién siempre termino. Escribo tantos siempres de los cuales me siento tan arrepentida. No sé, si yo nací así o si no sé valorar bien lo que la vida me da. ¿Que he hecho mal?. Soñar está malo?, seguir siendo niña y no madurar a tiempo ¿Estoy equivocada?. Mis padres me mostraron un tipo de vida. La televisión otra y las películas alimentaron mi imaginación. Y entre esas 3 hice una mezcla. Pensé que existía un mundo adecuado, que sería parte de mí. Ahora sé que pertenezco a un planeta extraño. ¿Quién siente lo que yo?. No siento a nadie a mi lado. Quiero encerrarme en 4 paredes hasta que se me pase esta locura. Estas ganas de no querer a nadie. De no ver a nadie...
viernes, 23 de julio de 2010
Todos me preguntaban si me había conseguido la casa, que si me la habían prestado y yo nunca pregunté. pero dije que sí, tenía las llaves y el dueño no la iba a arrendar. Así que nos fuimos a Iloca. Igual a todos les daba susto porque fue uno de los pueblos donde no quedó casi nada después del tsunami. Y eso que era tan lindo.
Dormía cuando sentí que tocaron a la puerta, todos los demás estaban en lo suyo, Morfeo los acogía, quizás no tanto como a mí. Abrí y era ella, se alegró de verme y me invitaba a que fuéramos a dar un paseo, tenía que mostrarme algo. Recorrimos casi toda la costa de Iloca y pues bien era muy hermosa, aunque tal belleza se perdía con la de mi compañía, me parecía extraño que pudiera sentir estas cosas después de tanto tiempo. Pero era así. Hablamos de nuestras vidas, de lo que había sucedido después y de los malos entendidos, de que ella había rompido con su novio y que lo hizo por mí. Aún mi shock no pasaba, y entre cada palabra un beso quería soltarse, no pude evitar tomarla de la cintura, era el instante preciso, y de nuevo esas confusiones que me impedían desatar esta locura. Me dijo que se tenía que ir, que su mamá despertaría y debía estar ahí. Le dije que hoy era mi ultima noche acá, que haríamos un asado. Para que me fuera a despedir y ella no hizo más que sonreirme y caminar hasta perderse.
Yo me quedé en la playa, pensando en que podía hacer, miraba las olas como iban y venían y pedía por favor que se llevaran estos fantasmas del pasado, que me explicaran la situación y me dieran respuestas. Pero ellas tienen sus propios problemas como para resolver los míos. El mar me produce tranquilidad, adormece mis penas y mis angustias, me hace ver el lado lindo de la vida. Me insíta a que me bañe con él y libere mis tensiones... Se hacía tarde y debía regresar.
Abrí los ojos nuevamente y estaba a la orilla de la playa, toda la gente miraba con espectación lo sucedido, vi a la mamá de ella llorar, a mis amigos desconsolados, pero ellos no me veían que estaba ahí. La armada junto a la policía tenían cercado el sector. Me asusté al divisar al dueño de la casa. Porque me regañaría al ver como quedó su avioneta. Me acerqué a hablarle y me ignoró. De pronto me doy cuenta que todos se acercan más a la orilla y oigo gritos y más llantos. Me aproximo a lo que ven y mis ojos no creen lo que veo, eramos ella y yo muertas sobre dos camillas, llenas de vendajes como momias y tomadas de la mano. Ahora la pena se había desatado, no había consuelo ni explicación para tal escena. Largué a llorar por mi y por ella...
Y sin más que otra explicación, observé lo que procedía hasta que cayó nuevamente la noche y las estrellas vinieron a hacerme compañía antes de partir... No es una historia inusual, es algo que nace simplemente. En la vida nunca se sabe lo que sucederá, porque eso es que hay que vivirla en su esplendor. Jamás renunciar a lo que se ama...
miércoles, 14 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010





