No entiendo bien por que tengo que hacer eso. Subir escaleras colgantes hacía un cielo y sin una base. Es muy peligroso, pero es una prueba y debo hacerlo. Comienzo a subir con un tanto de impresicion y miedo, de a poco avanzo y me doy cuenta de que sí hay una base de meta. Por suerte escalé bien y no corrí ningun peligro. Al llegar a la meta me percato que una mujer me está esperando y me ofrece una mano,la tomo y subo. No la conosco pero por lo visto ella a mi si. Bastante extraño pero me despreocupo en el momento, lo más extraño de todo es que al verla, me generó un deseo, pero no sexual sino de querer beber su sangre. Quizás estaba sedienta y ya era hora de alimentarme, cosa que no había echo hace ya varios días. Era extraña, algo nuevo para mí que aumentaba mi ansiedad de abrazarla.
Por fin bajamos y nos dan las instrucciones que volvamos a la facultad. Ya no puedo controlarlo, la deseo, deseo su misterio, su mirada , deseo provarla. Pero mis propios compañeros me agarran de los brazos para que yo no pueda tocarla. Entro en un estado incompredido por muchos y habitual para algunos. Tratan de calmarme y hablarme que no haga nada. Logran suavizar mis ansias. Espero no sea mucho rato.
Estamos en el patio de la facultad y por fin nos dan el recreo para poder hacer lo que se nos antoje. Empiezo a buscarla, por las salas y el gimnasio tratando de guiarme por su olor, continuo y logro divisarla al final del pasillo. Me movilizo velozmente para que no se me escape, la tomo del brazo y sutilmente le pido que me acompañe. Pero nuevamente llegan mis compañeros a detenerme. ¿Que tiene ella que no puede ser mía?. Y entonces algo pasó. Ella les dijo que se detuvieran y que iría conmigo, que no se preocuparan que estará bien. Sentí algo tan reconfortante dentro de mí. Y a la vez más ansias de estar con ella.
Con su mano tomó la mía y me dijo suavemente que fuera con ella. Mi cuerpo parecía petrificado y de inmediato obedecí sus órdenes. caminamos por ese largo pasillo hasta doblar en hacía la última sala. al llegar a ella, esta misteriosa joven se pega a la pared y me extiende su brazo derecho. Yo no puedo aguantar más y lo muerdo, comienzo a caer en un frenesí por esa pasion que siento al beber su sangre. Y lo mejor es que veo que ella igual lo disfruta. Trato de volver a la razón. No quiero matarla, pero veo que sus ojos brillan con un color amarillento. Como no me percate que también era vampiro?. Al girar la cabeza me doy cuenta que mis demás compañeros tiene una algarabía desenfrenada, una festín de sangre sin control, con muchachas que yo no conozco y entre vampiros igual. Ella suavemente desplaza su mano por mi cuello para que gire la cabeza y la mire...Aún sigo de rodillas ante ella. La siento ahora tan mía, siento su vitalidad en mi cuerpo. Le beso su muñeca, para que así pueda cicatrizar, me levanto y quedo frente a este ser misterioso que ha logrado enloquecerme sin reparos.
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