jueves, 13 de mayo de 2010

 

Yo no quiero confesar con este escrito ningún pecado. Deseo tan solo explicar lo que ha pasado. En mi pasado bien pisado he notado que anonadado he quedado con tanto dado rodando por los suelos del país de las maravillas al cuál nunca fui. Jamás pensé leer lo que leí. Pero así tan simple como cuando al muerte te toma en sus brazos sin despedirte, sin patalear, en tus brazos fui a parar. Ni de vista, ni de nombre tan solo un asombre para conocerte bien. Analizarte mmm, extraño placer amarte. Amarte desde el fondo del mar que se enfurece con bravos oleajes cuando desato la rabia en ti. Tu que con tu ser interino no fuiste más que un corderillo que buscaba alimentarse de su madre. Tuviste que salir corriendo como un chiquillo. Por que entre la selva. No encontraste un león tan grande como tu corazón de niño...

0 comentarios: